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Bienvenid@ a mi blog, donde escribo desde mi experiencia sobre maternidad.

¡Ojalá te guste!

Las cosas a su ritmo

Las cosas a su ritmo

Es impresionante que siendo mamá, son nuestros hijos los que nos enseñan cosas constantemente. Nosotras los criamos, pero ellos nos dan lecciones que nadie más nos podría dar.

No se si a ustedes les pasa, pero yo siento que después de mis dos guaguas crecí. Ahora veo las cosas de otra manera, me agobio menos por tonteras que antes quizás me estresaban más, y vivo una vida mucho más simple, que me hace feliz.

Pero bueno, nunca faltan las dificultadas, y tal como la crianza es para siempre, las lecciones que nuestros hijos nos dan no se acaban nunca. Así es como José me está dando una ahora.

Mi enano malulo cumple 2 años el 11 de julio y todavía no habla. Más bien no habla español, porque es un pequeño lorito, que transmite todo el día en su propio idioma. Mis hermanos le dicen "el minion".

Desde que cumplió el año que estoy esperando que me diga mamá, y todavía nada. Sólo dice papá, este, ahí está, no está, agua y pan.  ¡Qué pica!

He pasado por momentos de preocupación, sobretodo cuando caigo en compararlo con niños de su edad (¡qué inevitable y dañina es la comparación!); he googleado "niño dos años no habla" y leído todo tipo de diagnósticos; me he pasado rollos sobre posibles enfermedades; hasta relajarme y, por épocas, olvidarme del tema. Con todos estos vaivenes en mi cabeza, he confirmado lo que tanto escuchamos: cada niño tiene su ritmo.

En la teoría todos sabemos que eso es así, sin embargo cuando nos toca dejar que las cosas fluyan, nos preocupamos de que las cosas no pasen en los tiempos que nosotros hemos pensado, y pucha que nos cuesta esperar. Por eso creo que es importante estar conscientess y realmente dejar fluir las cosas sin esperar que pasen cuando uno quiere. La verdad es que la maternidad tiene mucho de expectativas vs realidad, ¿no creen?

Ahora que José está ad portas de cumplir sus 2 años, puedo decir que no estoy preocupada, sólo pendiente de la evolución de su lenguaje, por si llegara a necesitar un empujoncito.
Por eso es una lata cuando familiares o amigos preguntan si ya está hablando (de puro cariño y preocupación), generando presión y preocupación, cuando es lo que menos necesitamos.

Es heavy también como cada doctor tiene sus formas de ver las cosas. Me ha pasado que el pediatra nunca se ha preocupado de que no hable aún, sólo me dice que hay que darle más tiempo, sobretodo porque además es prematuro. La neuróloga a la que lo llevé a un control a los 18 meses (una evaluación por prematurez) me dijo que estaba perfecto en todo, pero que debería estar diciendo no se cuantas palabras, y que lo tengo que llevar al fonoaudiólogo urgente porque ya a las 2 años se espera que digan pequeñas frases, y José está demasiado atrasado. En ese minuto lo llevé al fonoaudiólogo, para que le hicieran una evaluación, y la doctora me dio algunos ejercicios para hacer con él y me dijo que era muy regalón, que no sentía la necesidad de hablar porque le entendíamos todo, y que teníamos que "dejar de entenderle" para motivarlo a hablar. Le quitó toda la importancia al tema, que ya iba a hablar.

Ya estamos cerca de su cumpleaños número 2 y estoy tranquila. Ya llegará su momento, ¿no?

Por ahora sueño con el día en que me diga "mamá" y me gozo la creatividad con la que logra expresarse. Aprendí que tener expectativas de las cosas muchas veces termina en desilusiones, y es mejor disfrutar de las cosas según el ritmo que tienen naturalmente.

Primeriza cada vez

Primeriza cada vez

Por un futuro feliz

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